Martín dice "todo va a cambiar, todo el tiempo". Como las estaciones o el viento, como la marea o las piedras , como las nubes de una tormenta que avanza y se exitiende por detrás del horizonte.
A mi cabeza llegan palabras que llevan la letra "x". Experimento, texto, contexto, excesos, sexo, conexión, existencia, éxodo, flexible, anexo. Una explosión. Que sucede o sucedió. Algún día, a una hora poco precisa, en algún lugar con un nombre que recuerda a otro lugar y dónde el aire suena a grillos, huele a lobos, trae gente, nuevos nómades que surcan la arena y van de visita a casas desparramadas como semillas.
Por la noche, descargas eléctricas iluminana el sendero. El viento sopla. Bien fuerte. Debe arrancar el desierto, el silencio.
Por la mañana, otras constelaciones en tu pecho y un té de naranja en taza naranja mientras te veo. Otra vez te encuentro, cada vez creo menos en la casualidad y sin embargo exclamo "¡qué casualidad!"
En los libros que leo los hombres miran a las mujeres dormidas, las mujeres lloran por los hombres ausentes. ¿Qué libro tengo entre mis manos hoy? No quiero leerlo de corrido. Leeré algunas páginas. Luego me iré.
De la casa que habito debo llevarme todo, las cajas, las mantas, las espinas y las plantas. Cuesta arriba, por la arena, las montañas, las mañanas, las cálidas tardes en islas perdidas, en barcos que encallan en playas de arenas blancas dormidas.
Durmamos, en silencio, soñando otros mundos o estos.
1 comentarios:
La casualidad, me hizo recordar, además de la x, dos gaviotas cruzadas, la desorganización del azar, lo inasible de la compañia, la sal del mar en los ojos de los grandes cuando rien los niños.
Ernesto.
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