Escribo. Antes de que el cuerpo se desplome, se desacople, se desarme.
Me automedico, me hipnotizo, me ausento, me olvido.
Escribo, mientras mis deseos pasean en bicicleta por la ciudad, mientras me espero llegar de algún otro lugar.
Mientras tanto escribo, describo, enumero, relato, confirmo, reafirmo, repito repetidas veces lo mismo hasta que se desgarran las palabras.
Y Martín sigue hablándome al oído, acariciándome los sentidos y Francisco sigue golpeando la puerta y Gaby se ríe dormida, se ríe despierta y yo sueño con vos, del otro lado del mundo y no lo recuerdo.
Te pregunto por mis defectos y mis afectos, me entretengo saboreando tus intenciones.
Y todos parten o siguen simplemente por donde van.
Luis vuelve de trabajar y compartimos unas miradas, por debajo de nuestros trajes y empiezo a verlo. Soy yo todo el tiempo???
Y suspiro... qué podés decir de los suspiros cada vez más frecuentes?
Y transpiro, sentada.
Creo que ella se lamenta por lo mismo, por el mundo imaginario que transcurre en el altillo, por la inmensidad de los espacios que transita, que habita tenue, como una figura desvaneciente. Y se ocupa el día y se llena la boca y con promesas nuevamente rotas se duerme vacía.
Silencio?
Silencio.
Me automedico, me hipnotizo, me ausento, me olvido.
Escribo, mientras mis deseos pasean en bicicleta por la ciudad, mientras me espero llegar de algún otro lugar.
Mientras tanto escribo, describo, enumero, relato, confirmo, reafirmo, repito repetidas veces lo mismo hasta que se desgarran las palabras.
Y Martín sigue hablándome al oído, acariciándome los sentidos y Francisco sigue golpeando la puerta y Gaby se ríe dormida, se ríe despierta y yo sueño con vos, del otro lado del mundo y no lo recuerdo.
Te pregunto por mis defectos y mis afectos, me entretengo saboreando tus intenciones.
Y todos parten o siguen simplemente por donde van.
Luis vuelve de trabajar y compartimos unas miradas, por debajo de nuestros trajes y empiezo a verlo. Soy yo todo el tiempo???
Y suspiro... qué podés decir de los suspiros cada vez más frecuentes?
Y transpiro, sentada.
Creo que ella se lamenta por lo mismo, por el mundo imaginario que transcurre en el altillo, por la inmensidad de los espacios que transita, que habita tenue, como una figura desvaneciente. Y se ocupa el día y se llena la boca y con promesas nuevamente rotas se duerme vacía.
Silencio?
Silencio.
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